
Guía para no equivocarte de examen
Elegir qué título de inglés te conviene más puede ser un auténtico dolor de cabeza, sobre todo cuando empiezas a ver la cantidad de opciones que hay en el mercado. Cambridge, Aptis, LanguageCert, Trinity… Seguramente te suenen casi todos, pero la realidad es que ni todos sirven para lo mismo, ni están pensados para el mismo tipo de alumno.
Muchos estudiantes cometen el error de apuntarse a un examen simplemente porque es el más famoso o porque a un amigo le fue bien. Sin embargo, el secreto no es elegir el más popular, sino el que mejor encaje con tus necesidades, tu nivel actual y el tiempo real que tienes para hincar los codos.
El punto de partida: ¿para qué lo necesitas?
La respuesta cambia por completo según tu objetivo. No es lo mismo preparar un examen a contrarreloj para cerrar el expediente de la carrera, que hacerlo para sumar puntos en una oposición, irte de Erasmus o poner el broche de oro a tu currículum.
- ¿Prisas? Hay quienes solo buscan un B1 rápido para poder graduarse.
- ¿Futuro laboral? Otros necesitan un B2 o C1 para abrirse puertas en el extranjero.
- ¿Un seguro de vida? También están los que buscan un título para toda la vida, con un reconocimiento internacional incuestionable.
Antes de pagar las tasas de examen, párate un segundo a analizar tu situación. Acertar con la elección te va a ahorrar meses de frustración y, por qué no decirlo, de dinero.
1. Cambridge: el más famoso y reconocido (y para toda la vida)
Cuando pensamos en títulos de inglés, Cambridge es el primero que se nos viene a la cabeza. Sus exámenes son el gran referente tanto en el mundo académico como en el empresarial a nivel global.
Su gran fuerte: No caduca. Es una inversión a largo plazo; una vez que lo apruebas, ya tienes ese nivel acreditado para siempre.
La letra pequeña: Es un examen exigente, de corte bastante académico. No vale con «defenderse»; aquí hay que dominar bien las cuatro destrezas (reading, writing, listening y speaking).
Por lo tanto, el certificado de Cambridge es ideal si buscas un certificado sólido, prestigioso, que te sirva para siempre y no te importa dedicarle unos meses de preparación a fondo.
2. Aptis: rapidez y practicidad
Si Cambridge es el clásico, Aptis es el formato moderno que ha revolucionado a universitarios y opositores en los últimos años. Es un examen diseñado por el British Council que va directo al grano.
Su gran fuerte: es un examen por ordenador, muy dinámico y los resultados te llegan a los pocos días. Además, la estructura de sus niveles (como el B1 o B2) suele resultar más accesible y menos encorsetada.
La letra pequeña: al ser un formato más nuevo, es obligatorio que compruebes antes si la institución donde lo vas a presentar lo acepta. En España está muy extendido, pero conviene asegurarse.
Elígelo si necesitas certificar tu nivel ya (por ejemplo, para unas oposiciones o el cerrar tu expediente universitario) y buscas un formato práctico.
3. LanguageCert: flexibilidad y adiós a los nervios del speaking
LanguageCert se ha ganado un hueco importante en las academias gracias a las facilidades que da al alumno. Se ha convertido en la alternativa perfecta para los que huyen de los exámenes tradicionales.
Su gran fuerte: el examen oral se hace de forma individual con un examinador (online o presencial), lo que quita muchísima presión y evita los nervios de examinarte con un compañero desconocido. Además, hay convocatorias casi todos los meses.
La letra pequeña: su enfoque es muy comunicativo y práctico, pero como te recomendamos con Aptis, comprueba siempre las bases de tu universidad u oposición para confirmar su validez.
Siempre que te sirva, esta es una buena alternativa si el examen oral te genera ansiedad y buscas una opción flexible que te permita examinarte casi cuando tú quieras.
4. Trinity: el rey de la comunicación oral
Trinity siempre ha apostado por un enfoque 100% comunicativo. Olvídate de ejercicios de gramática puros y duros; aquí lo que se evalúa es tu capacidad real para desenvolverte en inglés.
Su gran fuerte: Si te defiendes bien hablando pero la teoría pura te aburre o se te atraganta, Trinity te resultará mucho más natural y humano. El examen se plantea casi como una conversación real.
La letra pequeña: Aunque se centra mucho en la comunicación, el writing y el reading también se evalúan rigurosamente, no hay que confiarse. También hay que tener en cuenta que, dependiendo de tu ciudad, puede haber más o menos convocatorias de esta certificación.
Puedes optar por esta opción si buscas un examen menos rígido y quieres demostrar tu nivel a través del uso real del idioma, especialmente hablando.
Entonces… ¿Cómo elegir bien?
No hay un examen mejor que otro, simplemente son diferentes. Para no equivocarte, antes de matricularte pon sobre la mesa estos cuatro puntos:
- Tu nivel real de partida (sé honesto contigo mismo).
- Las semanas o meses que tienes para dedicarle a su preparación.
- El motivo exacto por el que te lo piden.
- Tu punto fuerte: ¿se te da mejor el ordenador o el papel? ¿Prefieres hablar solo o en pareja?
A veces, la mejor forma de ahorrar tiempo y acertar a la primera es dejarte guiar. En ÉLECE Idiomas te ofrecemos realizar una prueba de nivel gratuita y te asesoramos sobre qué título de inglés te conviene más ya que conocemos al dedillo cada uno de estos exámenes de inglés, así que si tienes dudas, ¡consúltanos y lo valoramos juntos!






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